
Lisa Ann - Joder a la cima
El esposo de Lisa la contrató en su compañía para sacarla de la casa, y también tiene un coño de oficina sin parar. Todo el mundo piensa que es una tontería nepotista, y cuando Lisa se da cuenta de que lo contrató para sus tetas y no sus cerebros, decide que también puede permitir que algunos empleados más conozcan sus nuevas ventajas de oficina. ¡Látigo, Dick!
































